La Erupción del Milenio

Así se conoce a la erupción que tuvo lugar en un remoto lugar, en la frontera entre China y Corea del Norte. Se trata del Monte Paektu que con sus 2744 m. es una de las montañas más altas de la zona.

Estoy seguro de que muchos no habían oido hablar de este volcán ni de su erupción, de hecho yo mismo no lo conocía hasta hace relativamente poco tiempo así que ha sido el elegido para retomar el blog que lo tenía un poco abandonado.

No se dejen engañar por su aparente belleza, uno de los volcanes con lago en el cráter más bonitos del mundo, de hecho, la traducción del nombre de este lago sería el «Lago del Cielo». Este lago desemboca por el norte haciendo una cascada de unos 70 metros de altura, una maravilla.

La caldera, parcialmente sumergida bajo el lago tiene unos 5 Km. de ancho y unos 850 metros de profundidad, unas dimensiones suficientes para ser un coloso.

Su formación se produjo en la gran erupción del año 926 d.C., conocida como la «Erupción del Milenio», de VEI 7. y devastó un area de unos 120 Km. alrededor del volcán.

En esta erupción se estima que entre 100 y 120 km3 de piroclastos fueron expulsados encontrándose cenizas hasta en la isla de Hokkaido en Japón.

Las teorías sobre el origen de este volcán todavía están en estudio, una de ellas lo considera un punto caliente aislado. Sin embargo, la otra teoría atribuye su formación a algún punto de subducción de la placa del Pacífico aún no determinada.

Hay que tener en cuenta que el Monte Paektu expulsó a la atmósfera unos 48 megatones de azufre a la atmósfera, eso es casi el doble que el Tambora (28) y casi el triple que el Krakatoa. Esta descomunal cantidad de azufre en la atmósfera debería haber provocado un cambio climático y algún invierno volcánico pero, al contrario de lo que se esperaba, fue más un fenómeno local que global. Según las teorías puestas sobre la mesa la explicación más aceptada es que al encontrarse en una latitud tan alta el material no se distribuye por la atmósfera de la misma manera que lo haría un volcán en los trópicos. A esto se le suma que la erupción ocurrió en invierno y esto pudo contribuir a contener este material de una forma más local, evitando su propagación.

El momento de la erupción quedó reflejado en textos escritos encontrados en la ciudad de Kaesong, la capital de la antigua Corea, situada a unos 450 Km. del Paektu donde relataron «truenos del tambor del cielo». Fue tan sonoro que al parecer incluso el emperador se asustó tanto que los condenados fueron perdonados y puestos en libertad.

Otro hecho que quedó reflejado en escritos viene de la ciudad japonesa de Nara, a unos 1100 Km., donde se relata una lluvia de cenizas blancas.

Actualmente la base de la caldera aumenta unos 3 mm. anuales, lo que indica que aunque dormido sigue acumulando fuerza para un futuro esperemos que lejano…