La colosal erupción de La Garita

Ya sabemos como es y como se comporta una erupción volcánica. Incluso podemos suponer el comportamiento y la evolución de la erupción de un supervolcán como el Lago Toba o Yellowstone. Todos hemos podido ver alguna película al respecto y las consecuencias para el mundo en su totalidad podrían ser apocalípticas, pero hay una erupción que deja pequeñas a todas las demás, La Garita.

Se trata de un super volcán situado en las Montañas de San Juan, en pleno corazón de las Montañas Rocosas Americanas en el Estado de Colorado en Estados Unidos.

Evidentemente la erupción más grande registrada por el hombre fue la erupción del Tambora en 1815 pero esta fue mucho tiempo antes, hace más o menos unos 27,5 millones de años. Dada su magnitud, algunos científicos la han comparado con la colisión del asteroide que acabó con la vida de los dinosaurios, e incluso han llegado a sugerir un grado más en la escala VEI para poder incluirla como grado 9.

La Caldera de La Garita es tan grande que se tardó casi 30 años en poder geolocalizar completamente toda la caldera, con unas dimensiones inmensas de unos 75 Km. de largo y unos 35 Km. de ancho. Si piensan en las dimensiones tan colosales costaría incluso poder diferenciarla desde el aire.

Como ocurrió hace tantos millones de años lo que hoy podemos hacer para imaginar su magnitud es compararla con erupciones más conocidas, así que podríamos decir que fue como 5.000 veces mayor que la bomba atómica más potente detonada, la Bomba del Zar. Si la comparamos en función de la cantidad de material expulsado, la erupción del Tambora en 1815 llegó a expulsar 160 km³ mientras que se estima que la Garita llegó a unos asombrosos 5.000 km³, suficiente para cubrir toda California bajo 13 metros de material o a todo el Estado de Colorado bajo 4 metros.

Se estima que directamente las cenizas de la erupción llegaron hasta la Costa Este de Estados Unidos, incluso hasta el Caribe. Por la cantidad de material expulsado y el tamaño de la Caldera de La Garita se estima que en más de 100 Km. alrededor se carbonizó totalmente cualquier forma de vida y las que había más allá habrían sufrido graves quemaduras. Por otro lado, la columna de la erupción habría llegado, seguramente, a alcanzar entre 40 y 50 Km. de altura esparciendo material por la atmósfera y dejando al planeta en una oscuridad permanente durante al menos 5 años, provocando una extinción masiva de la mayor parte de los seres vivos.

Uno de los resultados de esta erupción colosal la podemos ver en los depósitos de toba volcánica y dacita en Fish Canyon, que ocupa una superficie de 30.000 km2 y un espesor promedio de 100 metros.

Realmente el ser humano creo que no tiene capacidad para llegar a imaginar una erupción de esta magnitud y sus consecuencias, de hecho, podría significar el fin de la vida en la Tierra tal y como la conocemos.

A día de hoy se le considera un volcán extinto y por mucho que nos gusten los volcanes hay que dar gracias de que así sea, la humanidad no estaría preparada para una erupción de esta magnitud.

Espero que les haya gustado el post de hoy, hacía tiempo que no escribía nada por falta de tiempo.