Gigantomaquía : La posible realidad tras el mito.

La Gigantomaquía es como se conoce a un episodio de la mitología griega en el que los gigantes, engendrados por Gea, salen de la tierra y atacan a los dioses oímpicos. A lo largo de la historia varios poetas han ido reescribiendo el mito adornándolo en algunas cosas y dejando de lado otras por lo que este post lo haré en base al más antiguo que he encontrado y el que supuestamente esta menos contaminado.

Para los que les gusten los volcanes este es un post que no se deben de perder porque es fantástico. No sólo se trata de un mito, sino de la forma que tenían los primeros pobladores de estas tierras de explicar las cosas que no llegaban a entender, dándoles explicaciones en el ámbito de lo divino. Nuestro viaje lo haremos al revés, partiremos del mito y buscaremos la verdad de los sucesos que lo provocaron.

Intentaré hacer un pequeño resumen en general del mito de la gigantomaquia para después ir desgranando, poco a poco, los posibles hechos ciertos que se esconden tras de él.

Los Dioses Olímpicos, Zeus y compañía, habían derrotado a sus predecesores, los Titanes, encerrándolos en el Tártaro por toda la eternidad. Su madre, Gea, indignada con el paso de los eones de tiempo por el destino de sus hijos (titanes) frente a sus nietos (Zeus, Poseidón y Hades), engrendra en las profundidades a los gigantes.

Estos gigantes son seres enormes en tamaño, fortaleza y algunos de ellos totalmente monstruosos con pies de serpientes. Cada uno de ellos ha sido engendrado como antagonista de alguno de los dioses olímpicos para derrocarlo.

Básicamente así empieza esta historia de la mitología griega pero…¿Qué puede haber de verdad tras este mito?, sigue leyendo para descubrirlo 😉

“Las notas de la lira divina pareció que daban un traspiés, de pronto perdió el ritmo y la afinación para luego extinguirse con un chillido final. En el límite septentrional del mundo, territorios de nevadas cordilleras, las últimas estridencias del instrumento habían provocado que las bestias de los bosques enloquecieran y se lanzaran unas contra otras”

Para empezar, los griegos ya nos avisan de algo que a día de hoy se ha probado sobradamente y es la reacción de muchos animales ante un terremoto u otro tipo de catástrofe.

Por otro lado encontramos escrito :

“Palpitaban los capullos de roca ígnea encajados entre las milenarias estalagmitas y supuraban por entre sus fracturas flujos al rojo vivo que tenían la bóveda de la gruta con un resplandor escarlata…

…despertad, hijos míos, murmuraba la Madre Tierra a través de vibraciones en la piedra que agrietaban los capullos y los iban abriendo. Estos flujos iban anegando el suelo consumiendo las estalagmitas. Así se fue saturando el aire de la gruta que empujaba en todas direciones buscando una salida. Cuando la presión fue ya insoportable, los capullos al fín reventaron”

En esto podemos observar algo curioso, según parece dentro de una cueva donde había estalagmitas la lava fue elevándose de las profundidades, no de una forma violenta, sino lenta y pausada. Se me ocurre el motivo de que en una cueva de estas características surja lava de alguna manera y es producto de una microrrotura de la placa continental, esto lo veremos más adelante. También mencionar esa vibración de las rocas a las que hace alusión y que pueden ser perfectamente pequeños temblores. Cabe decir, que no deja de ser sorprendente la relación que establece el mito de como la lava ha ido poco a poco ascendiendo en un terreno que nada tiene que ver con los volcanes.

La historia sigue :

“Al otro lado del golfo al que llamaban Termeo la tierra penetraba en el mar en forma de una península que al sur se dividía en 3 largos dedos rodeados de agua por casi todos sus lados. Desde la más occidental se podía al oeste la costa de enfrente coronada por la cima brumusa del monte de los dioses, el Monte Olimpo.”

En este caso nos da un ubicación real para poder ir centrando nuestro mito en la realidad.

” En la península la tierra se había ido secando aquel invierno, como quemada por el sol, aunque los días habían estado encapotados. La lluvia no humedecía el suelo porque éste emitía calor, advertían los pastores, primero tenue, agradable incluso, pero cada vez más intenso…

… la hierba fue muriendo y la tierra se cuarteó, el agua se pudrió en los abrevaderos, las rocas quemaban al tocarlas y los animales tenían las pezuñas con heridas y quemaduras”

La cosa se pone interesante ¿verdad? . Hay informes a lo largo del mundo de hechos como estos previos a una erupción volcánica.

“Ningún hombre o Dios estaba allí el día que sonó el rugido atroz que partió el suelo, la tierra se resquebrajó en atroces heridas, semejante a la carne sajada por un cuchillo, nadie que viera como estallaban cráteres que escupían vapores y cenizas, salivaban azufre y supuraban humores incandescentes.

La sacudida agitó los bosques del norte cuyos árboles crujieron con dolor y perdieron sus hojas en un solo instante, los animales terrestres huyeron al sur y las aves volaron hacia otras costas.”

La verdad es que poco que decir a esto mas que recalcar el hecho en el que se mencionan varios cráteres, las grietas enormes del terreno y la potencia de los terremotos para dejar sin una hoja a un bosque entero. Tuvo que ser un hecho realmente aterrador.

También hay que reseñar que este hecho lo ubica en la región de Flegrea, nombre mitológico con el que se conoce a la actual Palene, el más occidental de los dedos que al sur de la península se internan en el mar Egeo, en el Golfo de Termeo.

“Seres altos como colinas acarreaban peñascos, sus pasos hacían retumbar el suelo y su sombra proyectaba la noche. Apilaban piedras formando una muralla circular en la costa norte mientras que otros cavaban en el lugar más estrecho del istmo para aislar Flegra de la península.”

Aquí mi teoría está en cada gigante podría ser una nube de cenizas diferente, nubes piroclásticas, e incluso terremotos. En foto sacada de google vemos la separación de Palene con la Península, curioso…

“En la ciudad de Sane, el rey recibía a los exploradores y mientras le contaban el horror de estos gigantes, una resquebrajadura del tamaño de un arroyo recorrió en un instante todo el techo, descendiendo luego por la pared. Salieron justo a tiempo del palacio para salvar la vida antes de que se viniera abajo. Al salir, vieron otra roca del tamaño de un pequeño altozano que volaba describiendo una trayectoria circular que al caer se llevó gran parte de la muralla de la ciudad.

Hacia el norte, multitud de formas monstruosas se abrían paso sobresaliendo por encima del dosel arbóreo”

En este párrafo hace una clara alusión a bombas volcánicas enormes como la que les dejo en la foto siguiente.

En este punto de la historia pasa algo curioso. Al parecer esta actividad sísmica fue tan grande que llegó a activar el sistema volcánico del Vesubio y del Etna. Esto lo describen de la siguiente manera.

“El Dios Helios, al sobrevolar el límite de la tierra seca, se dió cuenta que al pasar sobre la Isla de Trinacia (Sicilia), conocida como Isla de la Puesta, donde él guardaba su ganado sagrado, éste había desaparecido.

Asimismo, las elegantes aves zanquilargas revoloteaban sobre las marismas de las islas y que a esa hora dormitaban por cientos, aquel anochecer no hallaban lugar donde posarse porque los marjales habían desaparecido y se habían convertido en un fangal inmenso. Tierra adentro sólo los jabalies y los linces se atrevían a asomar el hocico a través de la espesura para inspeccionar un surco gigantesco que nacía en el mar y se internaba en la isla. La isla entera estaba arrasada por profundas heridas.”

Esto nos da a entender que Sicilia también sufrió grandes terremotos e incluso algún tsunami que dejó todo enlodado.

Aunque, y esto es una opinión personal, creo que el inicio de la actividad que vieron los primeros griegos no fuese la del Etna sino la activación durante las primeras Guerras Púnicas (o antes incluso) del volcán submarino más grande Italia, Empedocles, con una base de 30 Km. de largo por 25 Km. de ancho y unos 400 metros de altura. Está localizado al sur de la costa de Sicilia y pudo provocar perfectamente grandes terremotos en la isla así como algún tsunami. Su punto más alto se encuentra sólo a 8 metros por debajo de la superficie y en varias ocasiones en el pasado ha llegado a sobresalir hasta casi 63 metros sobre la superficie, para después volver a menguar y sumergirse de nuevo. No es de extrañar que quien la hubiera visto emerger de las aguas hubiera pensado que se trataba de un monstruo, un gigante.

Hay que tener en cuenta que en el mito sólo habla del Etna en tanto que, bajo él, vive uno de los gigantes que al final quedó aprisionado. Sin embargo en este punto de la historia no habla en ningún momento del Etna como volcán, por ello me inclino a pensar que pudo ser el Empedocles a lo que se refiere en un principio.

“En la reunión de los Olímpicos, Hermes llegó e informa a Zeus que Poseidón no acudirá porque dice que los gigantes no tienen nada en contra suya ya que han respetado la ciudad de Potidea, al norte del Canal de Flegrea, que le está consagrada. Por otro lado, Hades está encantado con la cantidad de almas que le están llegando al inframundo y tampoco acude.”

De aquí podemos deducir dos cosas, la primera es que la ciudad de Potidea no se vió afectada y que al parecer todo sucede de ese punto hacia el sur, y la segunda, que el número de víctimas mortales está siendo considerable.

Como veremos más adelante en la historia, los gigantes esclavizaron a los humanos que vivían en las ciudades de Sane, Afitis, Casandrea y demás poblaciones cercanas haciéndolos trabajar en su muralla. Esto se puede interpretar básicamente en que estos habitantes intentaban luchar contra la ceniza y piedras que iban cayendo sobre sus casas y calles.

“El mundo se había helado bajo la sombra de la muralla que los gigantes habían levantado retrasando el amanecer y adelantando la puesta. Debido a su gran tamaño cuando los gigantes hablaban los hombres sólo oían sonidos retumbantes similares a los truenos.

En el centro de la fortaleza se divisaba algo verdaderamente singular, un abismo abierto en forma de círculo por el que entraban y salían los gigantes. De allí surgían los aires pestilentes y los ecos pavorosos que rodeaban el lugar”.

Podemos ver la descripción de un gran cráter por el que expulsan nubes de ceniza que ha ido apilando material a su alrededor, así como el sonido de las continuas erupciones.

Aquí, el mito hace un pequeño relato sobre un hecho ocurrido a un barco que zarpó del puerto de Melibea, cerca del Monte Osa, con destino a la isla de Esciros. Melibea era el nombre de una ciudad antigua de Grecia de Tesalia, aunque actualmente su localización exacta se desconoce se piensa que sus restos están en el Región de Velika, en la orilla este bajo el Monte Osa.

“Las aguas se revolvieron alrededor de la nave y la hicieron cabecear. No era el viento, sino sólo el mar el que se había encabritado. El barco se puso de costado y a punto estuvo de volcar cuando justo a su lado, emergió del agua la cabeza de una criatura brutal. A medida que se alzaba reveló su torso y sus hombros, semejante a una pared de roca, como un acantilado que se levantara en medio del mar, recubierto de algas. Se elevaron bastante por encima del horizonte en las manos de aquel gigante mientras olían la fetidez huracanada de su respiración. El gigante se volvió hacia el norte y emprendió la ruta de regreso a Flegrea.”

Parece ser que una erupción submarina aflorando a superficie es el causante de este hecho pero mejor aún es como continua.

“El Dios Ares se precipita desde las alturas con su lanza empleando toda su fuerza y velocidad contra este gigante antes de que alcanzara la costa y el sonido del choque fue tan fuerte que en lugar de oirse quedó marcado en la mente.

El cuerpo del gigante se hundió en un suspiro y provocó un maremoto cuyas olas colosales se extendieron alrededor hasta las costas cercanas a la vez que el barco era destrozado. Cuando Atenea en forma de lechuza coge el cuerpo sin sentido del Dios de la Guerra una montaña se alza de las aguas para cerrarle el paso, el gigante seguía vivo.

Atenea vió que desde las costas de Flegrea se oían gruñidos atronadores y se alzaba una cortina de agua. La diosa clavó su lanza en la sien del gigante haciendo caer sobre las aguas a la vez que con un golpe de su escudo prococó una gran ola semicircular que fue ganando altura y consiguió hacer retroceder a los gigantes que acudían en auxilio de su hermano.”

Evidentemente si trasladamos esto al plano de la realidad es posible que una erupción submarina aflorara a superficie y tras una gran explosión mayor y varias más pequeñas después se desmoronara sobre sÍ mismo el volcán provocando enormes tsunamis contra las costas de los alrededores.

Además, imaginad un pequeño barco de madera que de repente se encuentra con una imagen como la siguiente justo a su lado. A falta de conocimientos científicos no es de extrañar que lo relataran así.

Mientras tanto, en otro lugar…

“Bajo la Isla de Lemnos el humo espeso se elevaba entre las arrugas de la tierra. Los isleños sabían que el inmortal Hefesto estaba debajo enfrascado en uno de sus trabajos. Bajo la isla crepitaba el fuego de las fraguas exitado por enormes fuelles. Cogía piezas al rojo vivo y las acercaba a un gran tonel de agua, al sumergirlas provocaba enormes cantidades de vapor. De repente notó en la superficie del agua círculos concéntricos justo antes de que unos dedos enormes empezaran a romper la bóbeda haciendo caer cascotes sobre sus fraguas y derramando el metal ardiente.”

Al parecer, la isla de Lemnos se unió a la fiesta también…

En el Monte Osa, debido seguramente a los terremotos se produjeron numeros desprendimientos. Esto lo explica la mitología relatando que los gigantes rompían grandes bloques de piedra y los transportaban hacia el Monte Olimpo para crear una estructura que les permitiera asaltar el cielo. Visto así, y esto es a título personal, parece que hubieron grandes desprendimientos y que posiblemente fueran en dirección norte donde se encuentra el Monte Olimpo.

“El gigante Alcioneo se encontraba sobre una de las crestas del Monte Osa intentando ver sobre las nubes del Monte Olimpo. Volteó su maza de metal y la descargó bajo sus pies contra la pared de la montaña. El muro se partió en grandes bloques y se vino abajo por entero.”

También relata :

“Separado de la montaña de los eternos por el Valle del Tempe. En el valle, el polvo de la arenisca ya no se disipaba y no se podía vivir.”

Esto indica con más claridad que sobre el Valle del Tempe también caían grandes derrumbes haciendo que el polvo fuera tal que no se podía ni respirar, aunque por distancia entre el Monte Osa y el valle seguramente fueran distintos aunque seguramente simultáneos, de esta forma parecerían uno solo.

“Un apéndice enfermo sobre la piel del Monte Olimpo, así subía la construcción de los gigantes desde la costa por el barranco del Río Enipeo, que había quedado sepultado bajo la piedra, y luego por la empinada ladera este.”

Algún derrumbe en el Monte Olimpo tubo que sepultar el curso del Río Enipeo…

Ahora se describe lo que yo llamo un período de tregua entre tanto caos.

“La brisa se fue llevando el polvo de los valles y el desastre en los contornos del Osa, convertidos en desiertos rojos quedó a la vista. Sin embargo, no había rastro de los gigantes y la obra del asalto parecía abandonada. Mientras tanto en Flegrea los supervivientes se afanaban por subir a los pocos barcos que quedaban para poder escapar a otro lugar.”

Se ve que esto será la calma que precede a la tempestad… Ya en el Olimpo se encontraba Poseidón con Zeus discutiendo la mejor forma de proceder ya que estaba claro que la amenaza contra ellos era real.

“Un temblor sacudió las cumbres del Olimpo, que emergían de la nieve, peladas de vegetación. De modo imprevisto, las rocas estallaron aquí y allá despidiendo fragmentos que atravesaban las nubes circundantes. de los boquetes surgieron gigantes que bramando saltaban por las crestas blandiendo sus mazas buscando a los dioses.”

Parece ser que un gran terremoto azotó la zona del Monte Olimpo y que el sonido atronador de las rocas rompiéndose iba renonando por todas las cumbres.

“Zeus descargó su furia con un rayo que alcanzó a uno de los gigantes dejándolo convertido en una masa deforme de musculos palpitantes y provocando la huida de los demás por los agujeros de los que habían salido.

Poseidón descargó todo el poder de su tridente sobre la montaña haciendo que toda la construcción de los gigantes se desplomara montaña abajo. Después de este terremoto sólo quedó un inmenso torrente de cascotes que se desperdigaban hasta llegar al Golfo de Termeo por la estrecha franja de costa que queda al este del Olimpo.”

Si nos fijamos en la cara norte del Olimpo, las crestas muestran como se ha ido produciendo por la erosión, y algún terremoto grande, desplomes de terreno.

Aquí viene un episodio que me recuerda al Krakatoa.

“En la parte baja uno de los gigantes había conseguido llevarse a Zeus por uno de los túneles en dirección hacia Flegrea. En ese momento un torbellino arrancó en la tierra un temblor creciente de manera que el aire y el suelo vibraban en rabioso abrazo. Así fue hasta que, en el cénit de su intensidad, el ciclón se volvió desarticulado y parecía que sus anillos iban a salir despedidos en todas direcciones. El sonido se volvió tan grave entonces, tan potente, que quedó más allá de lo audible. El Universo entero enmudeció por un instante, en el transcurso del cual se oyó el silencio más horrendo que jamás hubiera existido. La siguió una explosión de luz que, en forma de burbuja, hizo salta la roca por los aires en millones de fragmentos. Llovieron cascotes en todas direcciones a gran distacia en el mar, en las cumbres de las montañas más lejanas y en las llanuras tierra adentro. Sólo entonces regresó el sonido al mundo y fue posible oir los últimos pedazos de piedras cayendo mientras la brisa se llevaba el polvo y el murmullo lejano de la marea volviendo a su lugar.”

Decía que me recordaba al Krakatoa por el sonido de la gran explosión cuando el agua del mar entró e hizo colapsar la caldera. A su vez este podría ser el motivo por lo que el supuesto cráter en Flegrea literalmente desapareció de la historia en este tremendo estallido. Teniendo en consideración que ya tenemos como referente en esta zona del mundo la erupción de Thera en Santorini, puede ser probable que no haya sido la única de estas dimensiones.

A partir de este punto la historia concluye diciendo como los dioses olímpicos fueron acabando con los gigantes que quedaban.

Dice el mito que Hefesto derramó un gran caldero de metal fundido sobre el gigante Mimas dejándolo preso bajo el Vesubio. Atenea le lanzo la isla de Sicilia al gigante Encélado que moraba bajo el Monte Etna, donde quedó encarcelado y su aliento de fuego todavía surge del volcán.

Poseidón venció al gigante Polibotes arrancando un trozo de la isla de Cos formando la nueva isla de Nisiros. Curiosamente se ha descubierto una gran zanja submarina de más de 70 m. producto de un gran terremoto que separó la isla de Cos de Nisiros, o por lo menos aumento la distancia entre ambas. Además, casi en el centro de la isla se encuentra el volcán extinto de nombre Polibotes y a día de hoy alrededor de su cráter sigue habiendo un gran olor azufre y el paisaje que lo rodea es lunar. Hay que tener en cuenta también que tanto Cos, Nisiros, Kalimnos y otras pequeñas islas circundantes pertenecen a la misma montaña submarina.

Todos los demás gigantes fueron derrotados y muertos gracias a las flechas envenadas de Hércules con la sangre de la hidra.

Aquí termina el mito.

Ahora veamos un poco por encima la parte geológica de la zona y busquemos una posible realidad científica. Toda la zona se encuentra sobre la zona de subducción de la Placa Africana bajo la Placa Europea. Esto provoca varias cosas, entre las cuales está la gran actividad volcánica en lo que se llama el Arco Heleno.

El arco anterior debería estar más al norte que el actual por lo que la probabilidad de que esta zona hubiera sido el escenario de estos sucesos empieza a ser más que probable.Coindiendo con los sucesos y los lugares que se describen en el mito, sería algo así

También a lo largo de toda la zona se encuentra el levantamiento de la Placa de Anatolia con la Placa Griega, por el empuje de la Placa Africana desde abajo. Este hecho provoca que toda la región sea un conjunto inmenso de fallas que cuartean la zona dándo una situación muy inestable, tanto sísmica como volcánica.

Para añadir un hecho más, se aprecia por toda la zona griega numerosos lugares donde se localizan fonolitas. Se trata del conjunto de rocas que se forman cuando sucede una ruptura de la placa y estas rocas afloran a la superficie por lo que parte del mito se puede referir a alguna de estas roturas.

Ya sólo queda meter todo en un vaso, batirlo y creo que el mito es con mucha probabilidad el relato contado de generación en generación de una serie de acontecimientos apocalípticos que asolaron la región, tan fuertes como para poder activar el sistema Etna – Vesubio, al otro lado del Adriático. Pero de haber ocurrido simultáneamente hubiera cambiado incluso el clima del planeta así que supongo que son hechos que fueron aconteciendo en el transcurso de varias generaciones incrementando el mito, ya saben que un suspiro en edad geológica son varias vidas de las nuestras 😉

No quiero acabar este post sin agradecer la inestimable ayuda de mi amigo Enrique Hernández, sin él, toda la parte científica me hubiera sido imposible encontrarla.

Ya se que ha sido largo, pero espero que les haya gustado este post.