Erupción del Santa María en 1902

El Volcán de Santa María en Guatemala y su erupción de 1902 se encuentran entre las 3 erupciones más grandes del siglo XX.

Este volcán se encuentra en Sierra Madre, una serie de volcanes situada al Oeste de Guatemala formados por la subducción de la Placa de Cocos bajo la Placa del Caribe.

Su formación, hace 30.000 años, se produjo a base de pequeñas erupciones menores que poco a poco fueron incrementando la altura del cono hasta los 1400 metros sobre la llanura que lo rodea.

Después de un periodo largo de inactividad, el 18 de abril de 1902 se produjo un terremoto de 7,5 Mw de casi 2 minutos de duración seguido de multitud de réplicas. Anteriormente se habían registrado sismos pero de baja intensidad.

En este terremoto, conocido como el Terremoto de San Perfecto, se estima que unas 900 personas perdieron la vida así como importantes daños materiales en toda la zona. Pero esto sólo era un aviso de lo que estaba por venir…

El 24 de octubre de 1902 comenzó la erupción aunque las explosiones más fuertes se registraron los días siguientes, tan grandes que algunos las comparan con la erupción del Pinatubo en 1991.

Comenzó a las 5 p.m. un sonido enorme, parecido a una catarata, en uno de los laterales del volcán, pero los habitantes cercanos no pudieron ver nada por la densa niebla que había en la zona.

Una hora mas tarde comenzó a caer pumita sobre la ciudad de Quetzaltenango y poco más tarde, ceniza.

Ya a las 7 p.m. comenzaron a verse rayos sobre el volcán y un ruido intenso comparado a una olla a presión gigante.

A las 8 p.m., desde San Felipe, se aprecia una enorme columna de humo ascendiendo sobre el volcán continuamente iluminada por millares de rayos sobre una tétrica luz que cambiaba de verduzca a roja. Las fuertes erupciones se oían a más de 160 Km. de distancia y los fuertes vientos esparcían el material expulsado a más de 800 km. tapando completamente al sol.

La erupción llega a su punto máximo a partir de la 1 a.m. del día 25 cuando la violencia de las explosiones lanzan rocas medianas y pequeñas desde la cumbre hasta una distancia de 14 Km.

Esta situación se mantiene hasta casi las 12 a.m. del día siguiente, 26 de octubre, cuando la erupciones comienzan a remitir.

Para finalizar la erupción, a las 3 p.m., una gran nube blanca asciende sobre el volcán en una última erupción formada principalmente por vapor de agua.

La columna de la erupción llegó hasta los 28 Km de altura y tapó el sol durante varios días.

La pumita (piedra pómez) de la erupción cayó sobre un área de 273.000 kilómeros cuadrados y la ceniza llegó hasta San Francisco, a más de 4.000 Km de distancia.

La erupción dejó un cráter de 1 Km de diámetro y 300 metros de profundidad bajo los nuevos 2.300 metros altitud del Santa María.

Se contabilizó que en la erupción perdieron la vida unas 5.000 personas, esto sin sumar el brote de malaria posterior que incrementó el número de víctimas considerablemente.

La población que peor lo pasó fueron los pueblos indígenas de la zona que, aparte de perder a familiares y viviendas, fueron obligados a realizar las tareas de reconstrucción de las ciudades. Por si fuera poco drama, los terratenientes de la zona aprovecharon la oportunidad y se apropiaron de lo que habían sido las tierras indígenas quedándo todas estas personas a merced de la especulación y de sus nuevos dueños.

Después de 20 años de inactividad, en 1922 comenzó de nuevo la actividad con extrusión de un domo de lava en el sur del cráter de 1902. A este domo se le dió el nombre de “Santiaguito”.

El domo de Santiaguito, en 1929, se derrumbó parcialmente provocando flujos piroclásticos que causaron la muerte de otras 5.000 personas.

Actualmente el mayor las poblaciones de la zona tienen dos riesgos importantes. El primero es la formación de lahares en la época de lluvias, tanto es así que el pueblo de El Palmar a 10 Km. del domo ha sido destruido ya en dos ocasiones por este motivo.

El segundo y más catastrófico riesgo, pero se espera que a largo plazo, se trata de que actualmente el Domo de Santiaguito se encuentra a unos 1.200 metros por debajo de la cima del Santa María pero con una desnivel muy marcado entre ellos. Esto puede producir, por un terrremoto o una erupción en el domo, que se desplome todo el volcán en un inmenso corrimiento de tierras que se estima podría cubrir hasta 100 Km. cuadrados.

Y aquí ponemos fin al relato de esta erupción aunque les animo a investigar sobre la evolución de las erupciones del Santiaguito desde su formación hasta nuestros días, seguro que les parece interesante.